miércoles, 6 de enero de 2021
viernes, 1 de enero de 2021
¡Estamos de aniversario!
Querida comunidad:
Estamos de enhorabuena.
El pasado 8 de diciembre el Papa Francisco convocaba a toda la Iglesia a celebrar un año dedicado a San José, con motivo del 150 aniversario de la declaración del mismo como Patrono de la Iglesia Universal, ya que este acontecimiento se une a la celebración del 25º ANIVERSARIO DE NUESTRA PARROQUIA.
Aunque vivimos momentos difíciles, no queremos que ambos hechos pasen desapercibidos en la vida y actividad de esta comunidad, que tiene a san José Obrero como titular. A lo largo del año, que ahora comenzamos, intentaremos que sea significativo.
En la parroquia y en el blog podréis encontrar información de las celebraciones y actividades que se puedan programar y realizar. Así que: estad atentos.
Os invito ya, desde ahora, a poner nuestras vidas y la de la parroquia, especialmente este año, bajo su protección.
Un afectuoso saludo.
Aquí os dejamos el enlace a la carta Patris Corde en la que el Papa nos convoca a celebrar el año de San José
viernes, 25 de diciembre de 2020
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
«El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierras de sombras, y una luz les brilló». (Isaías 9,1-2)
domingo, 20 de diciembre de 2020
Cuarto domingo de Adviento
domingo, 13 de diciembre de 2020
Tercer domingo de Adviento
martes, 8 de diciembre de 2020
Inmaculada Concepción
ANUNCIEMOS EL SÍ DE LA INMACULADA CONCEPCION.
Encendemos está tercera luz en este día en el que nuestra mirada y nuestro corazón se dirigen a María, recordando su concepción inmaculada.
Haz Señor que su ejemplo e intercesión nos ayuden en nuestro camino, para escuchar y acoger tu palabra y responder como ella.
Ven, Señor, para disipar la oscuridad que el pecado genera en nuestro mundo y en nuestras vidas.
¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, que el mundo te espera!
domingo, 6 de diciembre de 2020
Segunda semana de Adviento
Viene el Señor y nos invita a cambiar... ANUNCIAD LA CONVERSIÓN
Los profetas mantenían
encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos
esta luz.
El viejo tronco está rebrotando,
florece el desierto. La humanidad entera se estremece porque Dios se
ha sembrado en nuestra carne.
Que cada uno de nosotros, Señor, te
abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y
mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza.
¡Ven pronto, Señor. Ven,
Salvador!








