miércoles, 22 de diciembre de 2021

Cuarto domingo de adviento

 

Al encender, en el último domingo,

la última lamparilla

pensamos de nuevo en ella,

la Virgen, tu madre y nuestra madre.

 

Nadie te esperó con más ansia,

con más ternura, con más amor.

Nadie te recibió con más alegría.

 

Te sembraste en ella

como el grano de trigo

se siembra en el surco.

 

En sus brazos encontraste

la cuna más hermosa.

También nosotros

queremos prepararnos así:

en la fe, en el amor

y en el trabajo de cada día.

 

¡Ven pronto, Señor! ¡Ven a salvarnos!


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Danos tu opinión...la estamos eperando